Microteatro (II). Un día en la consulta. La comunidad sanitaria. Primera parte.


[Interior de una consulta médica]

El PACIENTE (un tipo normal, de mediana edad y aire afable) entra en la consulta. Se encuentra con otro médico en lugar del que le había estado tratando.  En el cartel que se encuentra encima de su mesa se lee claramente: “Dr. Tocóloguez. Ginecólogo”.

PACIENTE (extrañado)

- ¿No está el Doctor Fanales?

DOCTOR TOCÓLOGUEZ (muchacho bien parecido, engominado y de voz engolada, sin dar importancia a la reacción del paciente, aún revisando papeles)

- No, el Doctor Fanales está de baja. Le sustituyo yo, el Doctor Tocóloguez. Un placer.

PACIENTE (inquieto)

-Debe haber un error porque a mí me tienen que operar de cataratas y por lo que veo usted es ginecólogo.

DOCTOR TOCÓLOGUEZ (incómodo ante las dudas que parece plantear el paciente)

-Oftalmólogo, ginecólogo...¡qué más da! Qué tiquismiquis son algunos… Soy médico, ¿no? pues ya está. Hale, quítese la ropa y póngase esa bata que nos vamos para el quirófano.

El doctor se levanta para cambiarse la bata blanca por la verde del quirófano. El paciente se levanta también, visiblemente asustado, y se coloca justo detrás de la silla.

PACIENTE

-Oiga, yo...es que...no sé...no quiero faltarle a usted al respeto, pero casi preferiría que no me operase un ginecólogo.  Seguro que sabe usted mucho de ginecología, pero es que estamos hablando de la vista y no es exactamente lo mismo.

El doctor se acerca al paciente. Este reacciona a la defensiva, moviendo la silla como protegiéndose.

DOCTOR TOCÓLOGUEZ

-Pues mire, entre nosotros, yo de oftalmología no tengo ni idea, pero le puedo asegurar que soy un tipo encantador. ¿No ha notado enseguida cómo hemos empatizado? ¡Venga aquí y deme un abrazo!

El paciente le da un abrazo al ginecólogo, entre desconcertado y alarmado. Unos instantes después, reacciona e insiste.

PACIENTE

-No, no, no, de ninguna manera, a mí usted no me opera. O viene un especialista o prefiero quedarme con mis cataratas.

El médico, irritado por la ya evidente desconfianza del paciente,  lo sujeta para impedir que salga del despacho.

DOCTOR TOCÓLOGUEZ (en tono conciliador)

-¿Sabe usted que hablo inglés? Le puedo operar de cataratas en bilingüe, si quiere, o sea, de waterfalls (poniendo un acento muy british). ¿Pero qué más quiere usted? Un médico emocionalmente estable, que empatiza con sus pacientes y opera en inglés. De verdad que algunos no están nunca contentos…

El paciente vuelve abre la puerta dispuesto a escapar, pero el ginecólogo la cierra de un portazo.

DOCTOR TOCÓLOGUEZ   (sonriendo de manera un tanto artificial)

¡Y me encanta mi trabajo, siempre he querido ser médico, es algo vocacional, fíjese si lo será que tardé veintitrés años en terminar la carrera y ni una sola vez pensé en dejarlo!

El paciente  consigue abrir la puerta pese a la oposición del ginecólogo.

PACIENTE (grita)

-¡Socorro! ¡Socorro! ¡Un ginecólogo me quiere operar de cataratas! ¡Por favor, que alguien me ayude, este hombre está loco!

El paciente y el ginecólogo forcejean, la puerta se abre y se cierra varias veces, el ginecólogo intenta quitar la ropa al paciente y ponerle de cualquier manera la bata. El paciente muerde al ginecólogo en la mano mientras continúa aullando. Por fin, alguien toca en la puerta. El paciente y el ginecólogo se quedan inmóviles unos instantes. El primero mira de reojo al segundo con una mueca de alivio y, todavía, algo de miedo. Aparece ANDRÉS FELICES (trajeado y con un maletín, de talante alegre).

ANDRÉS FELICES

-A ver, ¿qué ocurre aquí? ¿a qué viene tanto grito?

El ginecólogo comienza a hablar pero el paciente, aprovechando un momento de despiste, le amordaza con la manga de la bata verde que aquel había intentado ponerle a toda costa. Y se explica.

 PACIENTE

-Mire usted, yo tenía cita para hoy para operarme de cataratas. He acudido puntual a mi oftalmólogo y en su lugar me he encontrado con este hombre, que es ginecólogo y pretende realizarme la operación, a lo cual, como usted comprenderá, me niego en redondo. 

ANDRÉS FELICES

-Pues no entiendo cuál es el problema. Usted tiene cataratas y este señor tan amable le va a operar. Un médico es médico, sea ginecólogo, oftalmólogo o estomatólogo. Además, sepa que el Doctor Tocóloguez no habrá operado de cataratas, pero visitó las del Niágara en su luna miel. Por si esto fuera poco, ha hecho numerosísimos cursos de coaching médico, sanidad emocional y nuevas tecnologías aplicadas a la salud. ¿Es o no es?

DOCTOR TOCÓLOGUEZ  

-Es (el Doctor se da cuenta en ese momento de que no se ha quitado la manga de la bata de la boca, a pesar de lo cual se entiende su respuesta afirmativa).

PACIENTE (al Sr Felices)

-¿Y usted quién es, si puede saberse?

ANDRÉS FELICES

-Ah, disculpe. No me he presentado. Soy Andrés Felices, “experto sanitario”.

Le da un efusivo abrazo al paciente, aunque este no corresponde. Tras el abrazo, el paciente está más perplejo si cabe.

PACIENTE

-¿Y en qué es exactamente experto usted?

ANDRÉS FELICES

-¿En qué va ser? En sanidad, así, en general. Y conozco perfectamente al Doctor Tocóloguez porque precisamente soy el que imparte los cursos de coaching médico, sanidad emocional y nuevas tecnologías aplicadas a la salud.

El doctor asiente agradecido. Ambos se sonríen y se miran. El paciente los mira con incredulidad.

PACIENTE (se vuelve a dirigir a Andrés, desconfiado y con gesto serio)

-Y, perdóneme, ¿usted es médico?

ANDRÉS FELICES

- Ah, médico no. Yo soy vendedor de seguros.

El paciente no da crédito e insiste.

PACIENTE

-¿¿Y un vendedor de seguros puede ser experto en salud??

ANDRÉS FELICES (con sonrisa un tanto estúpida)

-Por supuesto, tengo muchísima experiencia como paciente. Y me leo siempre todos los prospectos.

Tras unos segundos de vacilación, el paciente vuelve a dirigirse a la puerta. El médico lo engancha de una pierna y Andrés lo agarra de un brazo. Con el otro brazo abre finalmente la puerta y, asomando la cabeza, comienza nuevamente a gritar.

PACIENTE

-¡Fuego! ¡Fuego! (ha llegado a la conclusión de que es más factible que le rescaten de un incendio que de una situación propia de película de los Hermanos Marx).

El Doctor y Andrés consiguen echarlo para atrás y cerrar. Dentro continúa el forcejeo hasta que alguien vuelve a tocar la puerta.

Entra una señora de unos 60 años, jovial y muy moderna en el vestir. Se presenta como PRESIDENTA DE la APYMAP.

PRESIDENTA DE LA APYMAP

-¿Están ustedes bien? ¿Qué ha pasado aquí? ¡Menudo alboroto!

PACIENTE (esperanzado)

-Pues mire usted, yo tenía cita para hoy para que me operaran de cataratas. En lugar de mi oftalmólogo me encuentro a este señor que resulta ser ginecólogo (se gira para señalar al médico, que corresponde con una sonrisa tan orgullosa como absurda) y está empeñado en llevarme al quirófano incluso usando la violencia, a lo cual, como usted comprenderá, me he resistido con todas mis fuerzas. Pero, cuando ya había conseguido zafarme de este insensato, entra este otro (señalando con la mirada a Andrés Felices que también corresponde con otra sonrisa complacida) que, lejos de darme la razón, me anima a que me deje operar. Por cierto, ¿con  quién tengo el gusto de hablar?

PRESIDENTA DE LA APYMAP 

-Hola. Soy Inma, la presidenta de la APYMAP y hoy estoy de muy buen humor. ¡Venga un abrazo los cuatro!

Inma abre los brazos y acuden encantados y sonrientes el Dr. Tocóloguez y Andrés Felices. El paciente se aparta y observa la escena con las manos en la cabeza.

PACIENTE (abatido)

- ¿Y de qué dice usted que es presidenta?

PRESIDENTA DE LA APYMAP (radiante y cogida de la cintura por los otros dos)

-De la APYMAP: la Asociación de Padres y Madres de Pacientes. Y voy a quedarme a supervisar toda la operación.

CONTINUARÁ.

Comentarios

  1. Respuestas
    1. Gracias, Xavier. Mejor que nos lo tomemos con humor...

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  2. "tengo muchísima experiencia como paciente". ¿A qué me recuerda ese pasaje? Magnífico el sainete, Alberto. Lo malo de este asunto, humor aparte, es que la realidad supera, y de qué manera, a la ficción. Apañados vamos. Espero ansioso el siguiente episodio.

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    1. No sé, no caigo...¿Mr Deck? Gracias, Manuel.

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  3. ¿Cataratas en bilingüe ? ¿No querrá ud. dar a entender que...? Ya puestos, ¿por qué no jueces bilingües? O registradores bilingues...

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    1. Eso pregúnteselo al Docor Tocóloguez y al Sr Felices. Yo soy solo un humilde cronista...

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  4. Yo creo que al final le operarán en cooperativo, o lo hará la presidenta siguiendo las indicaciones en Power Point del ginecólogo. O, a lo mejor, el doctor "aprende haciendo" y acaba bien...

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    1. Me acabas de dar una idea para la continuación, Juan. Es hora de apostar por el learning by doing en la medicina. Un saludo

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