Premio Dardos


Terminadas las vacaciones y retomando el seguimiento de mis blogs de cabecera, me encuentro con la agradable noticia de haber sido premiado simbólicamente por Pablo, quien ha sido tan generoso como para adjudicarme el Premio Dardos, un galardón que aprecia "los valores culturales, éticos, literarios o comunicativos" de otros blogs y es concedido por un blogero que, a su vez, ha sido premiado por otro.

Agradezco a Pablo con toda sinceridad su valoración. Lo cierto es que mi único propósito al fundar este cuaderno virtual fue plasmar mis reflexiones y alojarlas en este espacio para quien pudiera tener interés en leerlas, sin pensar que el Profesor Atticus pudiera ser un lugar demasiado frecuentado. Quede claro, en cualquier caso, que no solo estoy muy agradecido sino que, además, el reconocimiento es mutuo.

Pues bien, ya que las normas, una vez aceptado el premio, establecen que se debe incluir la imagen del mismo y mencionar y enlazar el blog que ha otorgado dicho premio (en este caso “La garita  del guachimán”, en la que pueden encontrarse espléndidos y certeros análisis  de la cosa educativa -y no educativa-) y conceder el premio a otros quince blogs, he aquí los premiados por el Profesor Atticus *:

* Como en toda selección, habrá olvidos injustos aunque, espero, perdonables, más teniendo en cuenta que uno descubre nuevos lugares que visitar casi cada día, sitios en los que aprender y disfrutar.

Escrito en un instante, de Antonio Muñoz Molina. No es exactamente un blog, aunque funciona como tal. Tan interesantes las entradas como los comentarios.

El café de Ocata, de Gregorio Luri. Un lugar de reflexión en el que aprendo mucho, como en la página de Antonio, tanto por los comentarios de Gregorio como por los de sus compañeros de café.

Vora la platja, de Xavier Massó. Educación, política, cine…un poco de todo, bien contado y con un hábil empleo de la ironía. Con excelentes e instructivas lecciones sobre la realidad catalana.

Un cántabro en la Corte del Rey Ordoño, de Manuel Mullor. Como se afirma, con total coherencia, en el propio blog de Manuel, “un lugar de crítica sensata y elegante (o eso espero)”. Lo espera y lo consigue. El pensamiento de un indignado que prefiere decir las cosas sin gritar.

Bajo la lluvia, de Jorge Sánchez: un oasis de buen gusto. Política (he aquí otro ejemplo de análisis desapasionado de la realidad de Cataluña), poesía y filosofía en un combinado que nos permite guarecernos de lo de ahí fuera.

Deseducativos (concedido a título póstumo). “En el principio fue el ritmo”, dijo el pianista y director Hans von Bulöw. En el principio fue también “Deseducativos”, la primera muestra evidente y sin complejos de rebelión en el mundo educativo.

Autopsia, de David López Sandoval. Un ejemplo de francotirador dialéctico. Comentarios sobre política, sociedad y educación de nivel, mucho nivel.

Yo soy el individuo, de Nacho Camino. Uno de los primeros blogs que seguí con asiduidad y un claro referente para quienes hemos tenido la idea, más o menos acertada, de poner por escrito nuestros pensamientos con la intención mover (o remover) algo. Magníficos artículos con un punto (y a veces más de uno) de mala leche.

El río de Heráclito, de Francisco Sianes. Aunque no registra actividad reciente, contiene algunas de las mejores observaciones que he leído en materia educativa. Extraordinario en el fondo y en la forma.

No sin mi mochila, de Iker Armentia, blog de un periodista vitoriano que prefiere “el sarcasmo a las galas de José Luis Moreno” y al que gusta “mirar debajo de las alfombras”.

Blog de Félix de Azúa, perteneciente al blog liteario “El  Boomeran (g)”.

El viaje de la tortuga, de Borja Contreras, Profesor de Filosofía y colaborador de La Columnata.

Antes de las cenizas, de Joaquín Llerena y Felipe Garrido, otro histórico cuaderno virtual. Filosofía, ciencia y cultura.

Pseudópodo, “un blog inhomogéneo y anisótropo”. Está claro, ¿no?
 

El bosque de la larga espera, recomendado por el Guachimán y ahora también por mí. Una joya. No cuento nada. Mejor, visítenlo.

Comentarios

  1. Hemorragias de enhorabuenas y parabienes, amigo Alberto, por el galardón (con una sóla "l", ojo, no vayamos a equivocarnos) recibido. Es algo indudablemente merecido y a buen seguro que te resultará un espléndido espaldarazo.
    Por cierto, no menos hemorrágico el agradecimiento de este humilde aprendiz por la mención que le otorgas a su modesto rincón de esparcimiento y por haberlo colocado en el mismo listado de gentes con tanto renombre y tan altas capacidades como los que citas en tu lista de honríficos. Sinceramente, no me creo ni tengo por acreedor a ello. Aún así todo, bienvenido sea y eternamente agradecido. Seguiremos en la brecha.

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  2. Muchas gracias por el premio, y la recomendación a mi blog. Espero mañana poder agradecerlo como se merece con una entrada.
    Sigo tu blog y te leo desde hace tiempo (y también anduve por Deseducativos) pero parece, que al menos con mi conexión, Blogger y Wordpress son mundos incompatibles por lo que mis comentarios en Blogger se dan sólo en un par de blogs.
    Saludos y gracias de nuevo.

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  4. Vaya, me ha cargado el comentario, no sé cómo...decía que ha sido un placer y que seguiré visitando tu blog. No conocía el lied de Strauss "Die heiligen": una delicia. Un saludo

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  5. Hola, Alberto. No conocía esta entrada, pero hoy, por casualidad, he llegado a ella. Te agradezco mucho tus palabras. Ahora el referente eres tú.

    Un abrazo.

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  6. No hay de qué, Nacho. A contrario. Un abrazo.

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