La educación y el reverso tenebroso (VII): Las comunidades de aprendizaje. Ya están aquí…


De momento, ya han llegado a la Educación Primaria, así que más vale que los profesores de Secundaria de Navarra (me parece que los andaluces ya lo están experimentando) nos preparemos para una nueva manifestación del reverso tenebroso en la enseñanza. Porque las llamadas "comunidades de aprendizaje" no pueden ser otra cosa que la penúltima expresión del lado oscuro. ¿Quién no sentiría un profundo yuyu pedagógico al leer que varios colegios públicos de la comunidad foral han implantado en sus aulas “un proyecto educativo que involucra al entorno social de los alumnos en la escuela”? La sensación de desasosiego no se alivia sino que se acrecienta al conocer el nombre de la cosa: “comunidades de aprendizaje”. Cuando, además, la noticia explica que el proyecto “parte de la idea de que la enseñanza no es responsabilidad exclusiva de los profesores, sino de toda la comunidad”, que “se caracteriza por implicar en la enseñanza a todas las personas que, de forma directa o indirecta, influyen en el aprendizaje y desarrollo de los alumnos, tanto al profesorado como a las familias, amigos, vecinos del barrio/municipio, miembros de asociaciones y organizaciones vecinales/locales y personas voluntarias, que apoyan en el aula al docente”, que, “frente al método tradicional, según el cual el profesor se encarga de transmitir los conocimientos y el alumno de asimilarlos” (¡¡¡¿¿cómo es posible que algún profesor, a estas alturas de la vida, aún pretenda transmitir conocimientos a los alumnos para que estos los asimilen???!!!), se emplea una metodología denominada “aprendizaje dialógico”, con la que “el conocimiento se construye a partir del diálogo entre todos los participantes, a través de tertulias que pueden ser literarias, científicas, etc.”, el desasosiego desemboca en angustia. De la angustia al terror hay solo un paso. Y este llega con la afirmación de que estas “metodologías” están “contrastadas por la comunidad científica internacional”.

Superado el momento de pánico, llega el de la reflexión pausada. Uno toma aire, se tranquiliza y trata de pensar que alguien ha debido encontrar algo interesante en tal majadería, que quizás son los propios prejuicios los que impiden ver la potencial eficacia de las “comunidades de aprendizaje”, que algo que pretende lograr el éxito educativo no ha podido ser fruto de la improvisación, que por mucho yuyo que dé (porque mira que da) seguro que la intención es noble…

El problema (y de nuevo la inquietud) llega cuando uno, aparcados los prejuicios, intenta profundizar en la idea para comprenderla y lee que el gran objetivo es “la obtención de unos resultados académicos que posibiliten la inclusión con éxito a todas las personas en los ámbitos sociales y laborales”. Y no dejan de resonar en la mente dos palabras, de forma insistente, machacona, casi hipnótica: “a todas”, “a todas”, “a todas”… ¿A todas? No se puede negar la bondad de semejante aspiración, pero ¿realmente es razonable ambicionar el éxito de todos? ¿Hasta de los que no quieren tener éxito? Es imposible no acordarse de aquel mítico plan estratégico de 2011 presentado por el partido que gobierna en Navarra desde ya-no-recuerdo-cuándo (UPN) y titulado “Talento para todos”. En aquel documento indescriptible encontramos ya el germen de las comunidades de aprendizaje. Prueba de ello es el siguiente párrafo, que no me resisto a transcribir, cuya interpretación dejo para los expertos pedagogos al reconocerme incapaz de desentrañar su significado:

“En primer lugar (la existencia de un plan estratégico), proporciona un enfoque proactivo a la planificación del Departamento de Educación, lo que permite transitar desde una estrategia reactiva ante los problemas y situaciones que se plantean hacia un enfoque preventivo, conscientes de que no siempre es posible anticiparse a los problemas”.

Pues bien, volviendo a las comunidades de aprendizaje, con un lenguaje no muy distinto al utilizado por nuestros expertos locales, sus ideólogos hablan de las “prioridades acordadas por toda la comunidad” y de la creación de “una comisión mixta de trabajo (compuesta por familiares, profesorado, voluntariado, alumnado, representantes de las entidades y asociaciones del barrio, etc.) que se encargará de tirar adelante con la transformación a la que hace referencia”. De este modo, aseguran, “se da una gran delegación de responsabilidades que ayuda a dinamizar todo el proceso”. Justifican los disparates (aunque dicha justificación sería más bien un agravante) con el supuesto favorecimiento de “la comunicación igualitaria hacia la acción coordinada para lograr una utopía compartida" a través de la cual (saquen sus pañuelos) “se crea y comparte ilusión.”

No me negarán que, tras este tinte buenista, tiene que ocultarse el mismísmo demonio. Para mí es más que evidente que en todo este asunto hay acumulada más maldad que en el anuncio de la lotería de Navidad. Aquí dejo el enlace a la página (no se pierdan tampoco su título) oficial de las “comunidades de aprendizaje”. Vale la pena estar informado de los objetivos del adversario. Hagámoslo por prevención y por anhelo intelectual pues, como dijo, Aristófanes, “los hombres sabios aprenden mucho de sus enemigos”.


Comentarios

  1. Todo esto, Alberto, no es más que modestia. Son de natural tan tímido que les da vergüenza haber sido los menos malos en PISA y han decidido ponerle remedio. Y a fe mía que por este camino lo conseguirán.

    Un abrazo.

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  2. Pues mira, es un punto de vista que no había considerado, pero todo puede ser...aunque me quedo con la teoría de que son malos-malísimos. Así la resistencia tiene más épica...

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  3. La semana pasada intentaba explicarles a mis alumnos el significado del término inglés "bullshit". Creo que, con tu permiso, tomaré varias de esas citas (la del plan estratégico de 2011 es antológica) para ilustrar la explicación. Yo me pongo del lado de Xavier, pero no en lo de la modestia (he captado la ironía, no obstante) sino en lo de poner remedio a los buenos resultados de PISA. Que en esto de la educación hay que mimetizarse al máximo y, al estilo de los alumnos de ESO, no destacar demasiado, que luego los compis te llaman friki y cosas peores...

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  4. Y eso que no lo he contado todo. El gurú que inspiró el "plan estratégico" que citaba en el texto es un tal Sir Ken Robinson, un Lord Sith en toda regla, un tipo que se ha hecho famoso con frases para el facebook como "la educación ahoga y margina el talento" y bobadas similares. Una especie de Punset británico, para entendernos...

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  5. ¿A nueve de diciembre y ya estamos con inocentadas?

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  6. Ojalá lo fuera...otro día os hablaré de un proyecto educativo que da más yuyu todavía que esto de las comunidades: se llama pentacidad.

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