Con el carrito del helao. Las dietas de Caja Navarra (VI). Pasarela Fashion Week


Penúltima hora del caso de las dietas de Caja Navarra: parece que la Comisión de Personal y retribuciones de la CAN no aprobó las de la Permanente. El acta de la sesión extraordinaria que el órgano responsable de las remuneraciones de la entidad celebró el 23 de julio de 2010 únicamente cita a la Junta de Entidades Fundadoras, a quien se otorga un régimen equivalente al del resto de órganos ejecutivos de CAN. El documento, que da cobertura legal a las altas retribuciones percibidas por los cargos políticos en la entidad, no hace ningún tipo de referencia a la Permanente, ni tampoco a las "sesiones de reporte", como se conoce al órgano opaco en el lenguaje interno de Caja Navarra en sus primeros meses de existencia. 

La jueza que investiga el caso, y que ya ha imputado al ex presidente Miguel Sanz, al alcalde de Pamplona Enrique Maya, al ex Consejero de Economía Álvaro Miranda y a la presidenta Yolanda Barcina, ha llamado a declarar como testigos al presidente del Parlamento foral Alberto Catalán, al líder del PSN y ex vicepresidente del Gobierno de Navarra Roberto Jiménez, al Consejero de Educación José Iribas, al portavoz de UPN en el Parlamento Carlos García Adanero, al parlamentario socialista Samuel Caro y al ex Consejero y también parlamentario Javier Caballero. 

Me ha costado, debo reconocerlo, pero ya voy aclarándome y entendiendo un poco mejor todo este batiburrillo. 

Por lo visto, una cosa es el inmoral cobro de ingentes cantidades de dinero por asistir (e incluso por no asistir) a reuniones en las que la participación de determinados políticos nombrados por el Parlamento (o sea, por ellos mismos) eran similares a las de las chicas del telecupón dentro de un órgano, pese a todo, legal (la Junta de Fundadores) y otra el cobro, también inmoral, pero además de muy dudosa legalidad, dentro del denominado “órgano opaco” (la Comisión Permanente). 

Según declaraciones del ex presidente Sanz, quiso “despolitizar” (lo dijo, además, sin reírse) “el consejo” y por ello, en junio de 2010, se llevaron a cabo algunos cambios estatutarios en Caja Navarra para reemplazar a los cargos políticos por profesionales. La Junta de Entidades Fundadoras se constituyó con el propósito de mantener ligada a la CAN con sus entidades fundadoras, como un órgano consultivo y no vinculante en el que se integraron miembros del Gobierno foral y del Ayuntamiento de Pamplona y otros políticos escogidos por el Parlamento. Como los Estatutos de la Caja no contemplaban pagos por la asistencia a las reuniones, se estableció un régimen de dietas parecido al del resto de órganos de la entidad, para que no pasaran penurias Miguel Sanz, Yolanda Barcina, Álvaro Miranda, Javier Caballero, José Iribas, Carlos García Adanero, Alberto Catalán, Enrique Maya y Ana Elizalde, por UPN, y Roberto Jiménez y Samuel Caro, por el PSN, todos ellos agraciados (y los demás, desgraciados, claro). 

Esta Junta de Fundadores, de más que dudosa utilidad, se creó en 2010 y estuvo durante un año sin ningún sustento estatutario. Funcionó durante 12 meses y se disolvió tras revelar Diario de Noticias la existencia del “órgano opaco”, la Comisión Permanente, del que formaban parte, esta vez en exclusiva, miembros de UPN y cuya existencia desconocían, dicen, los propios miembros de la Junta. 

En junio de 2011 se aprobó el reglamento interno de Caja Navarra, que sí reflejaba la existencia de la Comisión Permanente, aunque su remuneración era desconocida por no aparecer las retribuciones de la Permanente en la memoria de la entidad. La Permanente la componían presidente y vicepresidentes de la Junta de Fundadores (presidente del Gobierno, alcalde de Pamplona y Consejero de Economía), es decir, Sanz, Barcina y Miranda. Después de las elecciones de mayo, el nuevo alcalde de Pamplona, Enrique Maya, se sumó a la juerga. Lo mismo hizo Miranda, que repetía como Consejero de Economía, y Barcina, la nueva presidenta del Gobierno. Sanz, que ya no estaba en el Gobierno, continuó en el órgano como ex presidente de Caja Navarra garantizándose este honor hasta los 75 años. 

La fundación de la Permanente se concretó en julio de 2010 en la Comisión de Personal y Retribuciones, aplicando el mismo régimen de dietas que el de la Junta de Fundadores como "sesiones de reporte", mediante cobro compatible con las dietas de la Junta, lo que multiplicó los ingresos de los miembros de esta exclusiva comisión, que celebró 16 sesiones en ocho días, doble sesión en cada jornada. La duplicidad de las dietas y sus cantidades -la cuantía total cobrada por Sanz podría alcanzar los 90.000 euros-, provocaron tal rechazo social que el Gobierno foral se vio obligado a suprimir ambos órganos cuatro días después de que el periódico lo desvelara. Después se supo que Barcina y Sanz doblaban las dietas con reuniones de media hora.

Conclusión: nuestros políticos se pueden clasificar en: amorales e inmorales. Los primeros son los que, desprovistos de sentido moral, entendieron que no había nada malo en forrarse de pasta sin hacer prácticamente nada. Los segundos son los que, sabiendo que se lo estaban llevando crudo, pretenden convencernos de que todo lo han hecho por la ciudadanía. Ahora queda saber si, además de amoralidad e inmoralidad, podemos hablar de ilegalidad (la jueza ha pedido que el Servicio de Criminología y el Equipo de Delitos Tecnológicos de la Guardia Civil investigue la creación de los archivos informáticos que contienen las actas de las sesiones de la Permanente por si pudieran haberse manipulado los archivos), en cuyo caso, confiemos, deberá haber consecuencias.

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